FEMINISTAS EN DUELO: por nuestras muertas, estamos en lucha contra el fascismo.
Organizaciones del amplio Movimiento Feminista de Chile (más de 300 ) nos hemos convocado el día de hoy, Lunes 10 de agosto, al mediodía, en plazas, calles, estaciones de metro, panderetas a la calle, plaza de La Dignidad y diferentes lugares del todo el territorio plurinacional, lo hicimos para dejar nuestra palabra pública.
Nos levantamos contra la avanzada de la violencia patriarcal, capitalista, racista y fascista. Nos levantamos contra los ataques a mujeres y disidencias en todos los espacios. Nos levantamos contra las agresiones hacia el pueblo mapuche en Wallmapu.
La jornada de protestas a repletado las redes sociales con el HT #FeministasEnDuelo y culmirá con un cacerolazo llamado a las 20:00hrs, luego a las 22:00 se compartirá en los diferentes perfiles las canciones “Sin Miedo” y “Arauco tiene una pena”.
Agradecemos a vuestro medio la difusión de esta actividad ya realizada. Si desean contactar voceras de las diferentes orgánicas o colectivas, por favor llamar a Valentina Bruna, +569 6847 9855
Ganadores fácticos, pero perdedores éticos, no tenían coraje ni discurso para reconocer la gravedad de su responsabilidad: optaron entonces por desviar y eludir. Por no dar la cara. Este, el discurso del empate, surge como forma de tachar el reconocimiento de la verdad histórica de los crímenes de Pinochet; como estrategia de situarse públicamente blanqueados. Frente a la exigencia de asumir una realidad que no podían decir, pero tampoco negar, acudieron a la práctica de la homologación, de construir una fórmula que, sin distinciones ni contextos, sin diferenciar éticamente los discursos políticos, insiste en apelar a sus adversarios a reconocerse defensores de lo que ellos defienden: el totalitarismo. Desde entonces Hitler y Stalin, Pinochet y Fidel Castro, entre otros, serán revueltos en la misma batidora, en que la derecha echará adentro a cualquiera que le sirva para negar las atrocidades de la dictadura de Pinochet –recordemos cuánto costó nombrarla como tal–. En esa falacia se mezclan obscenamente causas y proyectos, discursos e ideologías que en sus bases representan o representaron en el pasado proyectos políticos de distinto sentido social. Los medios anularán los fines. Quienes lucharon por la justicia social se mezclarán con los defensores del dinero y el capital, las distintas ideas se neutralizarán en un empate que no hace distinciones entre el colectivismo solidario o el individualismo egoísta del capitalismo salvaje; se confundirán errores y horrores.